Madres de la dignidad

Tam-Tam Press

Por TOÑO MORALA

…. —¿Cuántos venís…? —¡Cinco, Madre, cinco! Abría aquellas barras que hacían los panaderos de los barrios obreros y, dentro iba un trozo de tocino, otro de carne del cocido, un par de lonchas de mortadela (cuando la había) y entremedias metía aceite y azúcar y repartía la pieza en cinco partes; a uno le tocaba en su porción, por decir algo… pues tocino, parte de una loncha de chorizo y aceite con azúcar… no quedaban ni las migas. Años muy duros en los barrios obreros de las grandes ciudades, aquellos principios de los años sesenta y setenta, y así era en todas las casas; se iba repartiendo la pobreza. Qué destreza la de las madres para solventar un montón de problemas y siempre con una sonrisa en la boca, y además los paisanos no ayudaban en nada en las labores de la casa; el duro trabajo y…

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